Ocurrió a las 22:00 horas en calle Córdoba, entre Bolivia y Chile. En un acto premeditado, un hombre arrojó gas pimienta directo al interior de un móvil policial que patrullaba la zona, causando lesiones oculares (irritación conjuntival bilateral) a dos funcionarios.
Tras el ataque, el agresor emprendió la huida, irrumpiendo por la fuerza en dos viviendas de la zona y causando destrozos en una de ellas para intentar esconderse. Tras un intenso operativo, los efectivos lograron acorralar y detener al atacante de 33 años, mientras un segundo implicado logró escapar.
La Justicia actuó con firmeza: J.D.A.R. fue condenado a cinco meses de prisión de cumplimiento efectivo por los delitos de agravio a la autoridad policial, violación de domicilio y apropiación indebida.





