El hecho se dio en Cordón. La víctima decidió no hacer la denuncia porque supone que no lo va a recuperar.
Los robos de celulares en Montevideo son una modalidad cada vez más extendida, que suele ser protagonizada por delincuentes que circulan en motos y esperan a que la víctima saque su teléfono para poder arrebatarlo.
Si bien la Policía recibe denuncias, los aparatos suelen ser desarmados y sus componentes se usan para repuestos de otros móviles. Las zonas en las que operan los malhechores son varias y van desde el Centro de Montevideo hasta Pocitos o Carrasco.
Las autoridades han notado un cambio, dado que hasta hace algunos años los ladrones solían hurtar de los bolsillos o carteras mientras la víctima se encontraba en un sitio con mucha gente o caminando por alguna avenida concurrida.
La semana pasada, a un joven que salía de trabajar e iba a su casa en la zona de Pocitos, un ladrón le hurtó el celular mientras estaba parado a la espera de poder cruzar. El hecho se dio a la altura de bulevar Artigas y Palmar.
Los siguió alrededor de dos cuadras hasta que llegó a alcanzarlo. Cuando lo retuvo y le exigió el celular, el ladrón le confesó que ya no lo tenía. Precisamente, según dijo la víctima a Montevideo Portal, le explicó que se “lo había dado a un compañero”.
Al buscar el teléfono, aparecía geolocalizado en la zona de Malvín Norte. El joven decidió no hacer la denuncia porque entiende que “no hay posibilidad de recuperarlo”.





