En el audio se escucha a la mujer, María, pedir auxilio a la Policía. En el mismo lugar estaban sus hijas menores de edad.
El primer fin de semana de octubre, el narco uruguayo Andrés Migales fue ultimado a balazos en Palermo, Buenos Aires, cuando estaba junto a su hija menor de edad y su pareja.
Migales, líder de La Mafilia e integrante de la banda Los Puglia, estaba radicado desde hace tiempo en Punta del Este, donde tenía algunos comercios legales. El delincuente había sido víctima de varios intentos de asesinato, pero ninguno de ellos logró su cometido.
Sin embargo, durante su estadía en Buenos Aires, tres sicarios ingresaron al apartamento donde estaba y lo ultimaron a balazos. Luego se retiraron de la vivienda sin llevarse ninguna pertenencia.
En el audio de la mujer, quien llamó a la Policía luego de lo sucedido, se escuchan palabras de desesperación. Cuando la agente le preguntó si Migales estaba consciente, respondió: “No sé, está todo agujereado”.
“Estamos acá en mi casa. Un edificio, un apartamento en el segundo piso”, explicó la joven, quien dijo llamarse María. “¡Por favor, una ambulancia!”, pidió la mujer, y luego aclaró que estaba sola con sus hijos.
“Sí, mis dos hijas. Por favor, que vengan ya, necesito ya un médico”, respondió cuando le consultaron con quién estaba y si había menores. Sobre los asesinos, describió que estaban encapuchados, con máscaras y “escopetas gigantes”.
La mujer aseguró que Migales se estaba “muriendo” y luego acotó que no podía bajar el cuerpo del hombre “porque es muy gordo”, según el registro de la llamada de la que informó Eduardo Preve y a la que accedió





