El Chery Tiggo 2 Pro presentó graves deficiencias de seguridad en las pruebas de choque. El organismo detectó problemas estructurales, riesgo de incendio y una protección prácticamente nula para adultos y niños.
Un resultado preocupante para la seguridad automotriz en América Latina. El Chery Tiggo 2, comercializado en Uruguay bajo la denominación Tiggo 2 Pro, obtuvo cero estrellas en las pruebas de seguridad realizadas por Latin NCAP, el Programa de Evaluación de Vehículos Nuevos para América Latina y el Caribe.
El resultado fue divulgado el pasado 28 de octubre y corresponde a la primera evaluación de 2026 bajo el nuevo protocolo de ensayos del organismo.
El vehículo evaluado, fabricado en China y equipado con cuatro airbags y control electrónico de estabilidad, registró resultados particularmente alarmantes: 0% en protección de ocupantes adultos, 0% en protección infantil, 48,89% en protección de peatones y usuarios vulnerables, y 45,45% en sistemas de asistencia a la seguridad.
GRAVES DEFICIENCIAS EN LAS PRUEBAS DE CHOQUE
Durante el impacto frontal, los especialistas detectaron que la estructura del habitáculo y el área de los pies presentaron un comportamiento inestable. También se registró una elevada compresión en el tórax del conductor, lo que determinó una protección considerada pobre.
Uno de los aspectos más preocupantes fue la identificación de un riesgo de incendio durante la prueba de choque frontal, una situación que podría poner en peligro tanto a los ocupantes como a los equipos de emergencia.
El informe también señaló la ausencia de protección lateral para la cabeza, tanto en los asientos delanteros como en los traseros, además de deficiencias en los sistemas de retención de los pasajeros.
PROTECCIÓN INFANTIL: TAMBIÉN OBTUVO CERO POR CIENTO
La evaluación de seguridad infantil tampoco arrojó resultados favorables.
Los ensayos detectaron valores biomecánicos elevados en el cuello y la cabeza del maniquí que representa a un niño de 10 años durante el impacto frontal. En el caso del maniquí de 3 años, se constató exposición de la cabeza y riesgo de eyección durante la prueba de impacto lateral.
Además, los anclajes para sistemas de retención infantil no cumplieron con los requisitos establecidos por Latin NCAP.
SIN SISTEMAS AVANZADOS DE SEGURIDAD
Otro de los puntos cuestionados fue la ausencia de tecnologías avanzadas de asistencia a la conducción, incluso como equipamiento opcional.
Entre los sistemas que no ofrece el modelo se encuentran el frenado autónomo de emergencia, la detección de punto ciego y los asistentes de mantenimiento de carril.
Desde Latin NCAP reclamaron a los fabricantes mejoras en los estándares de seguridad y exhortaron a los gobiernos a promover información clara para los consumidores antes de adquirir un vehículo.
El resultado vuelve a poner sobre la mesa la importancia de conocer las condiciones reales de seguridad de los automóviles que se comercializan en la región, más allá de su diseño, equipamiento tecnológico o precio.





