La tecnología de monitoreo volvió a ser clave para prevenir una escalada de violencia.
A las 19:10 horas, el sistema de alertas se activó de forma automática tras detectar que un individuo había vulnerado el perímetro de exclusión dispuesto por la Justicia respecto a su víctima.
Personal policial fue derivado rápidamente a la intersección de las calles Boicuá y Carlos María Ramírez, logrando interceptar y detener al ofensor en flagrante incumplimiento de las medidas de prohibición de acercamiento.
El sujeto permanece a disposición de las autoridades competentes.





