La solidaridad y vigilancia vecinal jugaron un rol fundamental en la madrugada, cerca de las 03:00 horas, en una finca situada en calle Nicanor Amaro al 3100.
Un joven de 27 años fue advertido por sus propios vecinos sobre la presencia de individuos extraños merodeando en los límites de su propiedad. Al presentarse en el lugar, la víctima descubrió que los delincuentes habían provocado serios destrozos para ingresar: dañaron los vidrios y una reja de ventana de aproximadamente 1.20 por 1.50 metros.
Tras revisar el interior de la vivienda, constató la faltante de una garrafa de 13 kilos, una soldadora y un taladro. Efectivos policiales acudieron de inmediato tras la denuncia, iniciando las investigaciones de rigor para dar con el paradero de los responsables y recuperar los bienes sustraídos





