El centro de salud informó de “irregularidades en el desempeño” de la funcionaria por un “probable consumo problemático de sustancias”.
La anestesista María Inés Miralles, quien protagonizó la polémica muerte de Soledad Barrera durante un procedimiento quirúrgico, venía siendo denunciada meses antes de esa operación por su adicción al fentanilo.
El periodista Ignacio Álvarez compartió en su cuenta de X una carta del block quirúrgico del Hospital Italiano, con fecha del 25 de marzo de 2024, en la cual se informaba de “irregularidades en el desempeño” de la anestesista en el block quirúrgico de la mutualista Universal.
“Estimamos que la conducta de la referida técnica ha vuelto a generar distorsiones en la tarea quirúrgica que determinaron una pérdida de confianza por parte de todo el equipo” de dicha área del Hospital Italiano.
Allí se acusó a la funcionaria de retirar fentanilo “por encima del promedio de los demás colegas anestesistas”.
A su vez, desde dicho centro de salud citaron “múltiples situaciones” de pacientes con dolos posoperatorios “desmedidos” y que “habían recibido, según la planilla de gastos, suficiente cantidad de fentanilo intraoperatorio”.
“Se ha tenido que disponer que el ayudante de anestesia permanezca permanentemente en la sala de operaciones controlando al paciente y que las conductas de la Dra. Miralles se ajusten a los protocolos para evitar problemas intraoperatorios. Aunque se ha dispuesto que las drogas anestésicas sean cargadas exclusivamente por los ayudantes de anestesia, en varias ocasiones la doctora se ha ‘adelantado’ al procedimiento cargando ella misma las drogas e incluso guardándolas en el bolsillo de la sobretúnica”, reza la carta.
De tal forma, desde el hospital entienden que estas conductas “serían extremadamente sospechosas” de un “probable consumo problemático de sustancias”, añade la misiva.
Rosario Barrera, la madre de la pediatra fallecida, presentó una denuncia contra Miralles y Lustemberg por homicidio culposo.
“Es un acontecimiento de lo más triste, el cual me ha tenido muy conmovida en lo personal, por el fallecimiento de una colega y también el derecho a defenderse que tiene la otra colega, en un fallo donde fui asesorada por la Dirección Jurídica”, expresó Lustemberg días atrás.
En tanto, la anestesista ya había negado ser adicta al fentanilo.





