Sucedió en Brasil. La mujer pidió medidas cautelares hacia su madre y hermano. El can fue retirado del hogar y llevado a una granja.
Una joven brasileña sufrió numerosas lesiones al ser atacada por un perro de raza pitbull en su propia casa en la localidad de Campo Grande, en la zona oeste del estado brasileño de Río de Janeiro.
La víctima, llamada Leticia Lemos, contó al programa de TV Balanço Geral, que los hechos ocurrieron en la noche del lunes, cuando un hombre se presentó en el domicilio en el que ella vivía junto a su madre y su hermano.
Leticia dijo que trabaja como “chica de programa”, y que un cliente no le había pagado el servicio, razón por la que retuvo su celular. Más tarde, el hombre fue en busca de la joven para saldar la deuda y recuperar el aparato, cosa que hizo. Sin embargo, la inesperada visita no cayó bien a Ana Claudia, madre de la chica.
“Me echó, me quitó la llave y trancó el portón”, dijo Leticia, quien aseguró que su madre sabía cuál era su trabajo, y que nunca le había hecho cuestionamientos al respecto.

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Luego, la joven refirió que saltó el muro de la casa para ir a su cuarto en busca de sus pertenencias, cuando fue descubierta por su madre y su hermano. Comenzó entonces una discusión en cuyo transcurso su hermano la empujó y la hizo caer al suelo. En ese momento, Ana Claudia “chumbó” al perro contra su propia hija.

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“Me empezó a atacar, les dije que me estaba lastimando, les grité ‘¡sáquenlo, sáquenlo!’, pero se quedaron filmando todo”. En el registro se oyen los gritos desesperados de la joven, así como la voz de su madre tratándola una y otra vez de “otaria”.
El caso fue registrado en la Comisaría de Asistencia a la Mujer en la Zona Oeste, donde Leticia pidió medidas cautelares contra su propia familia.
Durante la entrevista con el programa de TV, dijo que perdona a su madre, pero que ya no quiere vivir con ella. “Quienes me conocen saben que fui humillada toda mi vida”, expresó.

En declaraciones al mismo medio, la madre admitió haber grabado la escena y luego publicarla en redes sociales, y adujo que lo hizo como “un correctivo”. Asimismo, minimizó lo sucedió y alegó que “el perro no iba a atacarla”.
En cuanto al animal en cuestión, fue retirado del lugar por el concejal Luiz Ramos Filho, del Comité de Defensa Animal del Ayuntamiento de Río de Janeiro, y trasladado a una granja refugio en la localidad de Guaratiba.
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