Una escena digna de una película policial se vivió a plena luz del día en una tranquila zona residencial de la ciudad. Eran las 10:35 de la mañana cuando un llamado desesperado al 9-1-1 alertó sobre un audaz y violento hurto ocurrido en la intersección de Andrés Latorre y 25 de Agosto.
Según el relato del denunciante, mientras mostraba una habitación para alquilar a una mujer, un delincuente aprovechó el descuido, saltó la reja del predio e irrumpió en el patio. Allí, en cuestión de segundos, abrió el baúl de una moto estacionada y sustrajo la cartera de la víctima, dándose inmediatamente a la fuga.
La rápida reacción policial permitió montar un intenso operativo cerrojo en la zona. Minutos después, efectivos hallaron la cartera abandonada dentro de una bolqueta ubicada en avenida Juan Harriague y 18 de Julio, sin los objetos de valor. Dos cuadras más adelante, en Juan Harriague y Treinta y Tres, fue interceptado un hombre cuyas características coincidían plenamente con la descripción aportada.
Durante la inspección, los efectivos realizaron un hallazgo impactante: el individuo ocultaba el celular de la víctima en sus partes íntimas, además de llevar en los bolsillos auriculares blancos, un anillo dorado —aparentemente de oro— y $35 en efectivo.
El detenido, identificado como C.D.F.L., de 40 años, fue puesto a disposición de la Fiscalía y posteriormente compareció ante la Justicia. Tras las actuaciones judiciales, el Juzgado Letrado de Primera Instancia en lo Penal y de Adolescentes de Octavo Turno de Salto lo condenó como autor penalmente responsable de múltiples delitos, incluyendo violación de domicilio y reiterados hurtos, uno de ellos en grado de tentativa.
La sentencia dispuso seis meses de prisión de cumplimiento efectivo, marcando un fuerte mensaje contra la escalada delictiva que golpea a los barrios. Un caso que refleja el nivel de audacia de los delincuentes y la contundente respuesta policial.




