Una mujer de 41 años se encontró con una imagen desoladora en Artigas y Lavalleja: su auto Suzuki había sido blanco de un ataque de furia.
Ventanillas estalladas, vidrios traseros molidos a golpes y la chapa hundida por abolladuras.
Policía Científica trabajó en el lugar para levantar huellas de este ensañamiento inexplicable.




