La modalidad del robo relámpago volvió a golpear con fuerza. A las 11:50 de la mañana, una mujer denunció el hurto de su motocicleta en la intersección de avenida Patulé y 25 de Mayo, frente a un centro CAIF.
Según su testimonio, dejó el vehículo estacionado por apenas unos minutos. Al salir, la moto ya no estaba. Sin ruidos, sin testigos, sin pistas inmediatas: el robo fue ejecutado con precisión quirúrgica.
El hecho generó indignación y alarma entre vecinos y transeúntes, ya que ocurrió en plena zona urbana y a plena luz del día. La Policía trabaja en la recolección de imágenes de cámaras públicas y privadas para intentar reconstruir el recorrido del delincuente.
Un nuevo golpe que expone la vulnerabilidad de los vehículos estacionados y la rapidez con la que actúan las bandas dedicadas al hurto de motos.




