Un centro de educación primaria, situado en la convergencia de la Avenida Pascual Harriague y la calle Benito Solari, fue blanco de un ataque vandálico durante la noche.
A las 09:05 horas de la mañana, el personal policial acudió al recinto educativo, donde se entrevistó con una funcionaria de 51 años. La trabajadora constató un panorama de destrozos: dos portones presentaban daños evidentes, los candados habían sido violentados y se halló un boquete abierto en la pared correspondiente al sector de la cocina.
Pese a la magnitud del daño estructural provocado para vulnerar el perímetro, los perpetradores no lograron concretar su ingreso al interior del edificio escolar.
Las autoridades se encuentran abocadas a la investigación para esclarecer este ataque contra la institución pública.





